Colombiamoda 2026: las pasarelas que marcaron el nuevo rumbo de la moda colombiana
Por Kika Rocha
Colombiamoda 2026 volvió a confirmar por qué Medellín es el corazón de la moda en América Latina. Durante seis días, la ciudad reunió a diseñadores, marcas, compradores, medios de comunicación, creadores de contenido y líderes de la industria en torno a una conversación que trasciende las tendencias para enfocarse en la sostenibilidad, la innovación, la identidad y el valor del diseño colombiano.
Más allá de las cifras, que sabemos han consolidado su impacto económico, esta edición evidenció la evolución de la Semana de la Moda de Colombia hacia escenarios en los que las pasarelas siguen convirtiéndose en experiencias inmersivas. Museos, jardines, espacios patrimoniales y lugares urbanos fueron el marco para colecciones que dialogaron con el arte, la música, la memoria y el patrimonio cultural de Medellín y de Colombia.
Cada desfile contó una historia. Algunos apostaron por la artesanía como lenguaje de lujo; otros exploraron nuevas formas de colaboración entre el diseño de autor y el mercado masivo. Todos dejaron claro que la moda de mi país atraviesa uno de sus momentos más sólidos y creativos.
El fortalecimiento del concepto de Circuito de Ciudad permitió que Medellín viviera la moda más allá de los pabellones feriales, acercando las colecciones a museos, jardines, espacios patrimoniales y lugares emblemáticos que enriquecieron la experiencia tanto para los asistentes como para los visitantes internacionales. Sin embargo, también nos lleva a reflexionar sobre si esta expansión resulta igualmente positiva para los compradores nacionales e internacionales, quienes deben desplazarse entre distintos puntos de la ciudad dentro de una agenda cada vez más intensa.
Las pasarelas que emocionaron, sorprendieron y elevaron el nivel creativo de Colombiamoda 2026
Desde mi mirada editorial, estas fueron algunas de las propuestas que mejor condensaron el espíritu creativo del evento:
MAZ - Manuela Álvarez
La pasarela inaugural de Colombiamoda no podía estar en mejores manos que en las de Manuela y todo su equipo creativo. Aquí, el verdadero lujo nace de las manos colombianas y nos recuerda el poder transformador del diseño de nuestro país. Fiel a la filosofía de su marca, la diseñadora presentó una colección construida desde el respeto por los oficios tradicionales y el trabajo colaborativo con comunidades artesanas.
Se llamó Oh My Heart y nació a partir de una experiencia de desamor; por eso habla de la impermanencia, el duelo, la resiliencia y la transformación. El desfile recorrió cuatro momentos emocionales a través del color: negro, rojo, azul y crudo, para terminar en una sensación de superación y esperanza.
Los textiles desarrollados de manera conjunta, las fibras naturales, los bordados y las siluetas fluidas dieron forma a una propuesta de lujo consciente, donde cada detalle reveló el tiempo, la dedicación y el conocimiento detrás de cada pieza.
Más que presentar prendas, Manuela Álvarez reafirmó una filosofía de diseño: demostrar que el verdadero lujo no reside en la exclusividad, sino en el valor de las manos que crean, en el tiempo invertido y en las historias que cada tejido es capaz de contar.
En una industria cada vez más comprometida con la sostenibilidad y la trazabilidad, su propuesta volvió a consolidarla como una de las voces más relevantes del diseño colombiano.
Matilde - Juan Pablo Socarrás x Bata
Fue un verdadero y sentido homenaje a la memoria, la música y el oficio artesanal. Pocas colecciones lograron conmover tanto como Matilde.
Inspirada en la inolvidable cantante Matilde Díaz, la propuesta de Juan Pablo Socarrás rindió tributo a las raíces culturales latinoamericanas a través de una impecable narrativa visual. Bordados hechos a mano, fibras naturales y tejidos ancestrales elaborados por artesanos de Colombia, Guatemala, Perú y México, además de una cuidada construcción de cada silueta, dieron vida a una colección profundamente emocionante. La colaboración con Bata se extendió al calzado, que acompañó el relato de manera coherente. El escenario elegido, el Museo de Antioquia, amplificó la experiencia.
La música, la dirección artística y la escenografía transformaron el desfile en una auténtica puesta en escena, donde cada salida parecía formar parte de una obra de arte. Socarrás volvió a demostrar que la moda puede convertirse en un vehículo para preservar la memoria, dignificar el trabajo artesanal y celebrar la identidad colombiana.
La Petite Mort: Puertas Adentro | Primavera-Verano 2027
La firma reafirmó que el llamado quiet luxury continúa evolucionando y encontrando nuevas formas de expresión. Su colección Puertas Adentro exploró el minimalismo desde una perspectiva arquitectónica, donde los volúmenes, las texturas y una impecable confección hablaron por sí solos.
Presentada en el Jardín Botánico de Medellín, la naturaleza se convirtió en el escenario ideal para una propuesta que privilegió la elegancia atemporal sobre la ostentación. Cada salida confirmó que, en ocasiones, la mayor expresión del lujo reside precisamente en la sutileza.
Además, su inspiración en los recuerdos familiares y en esa memoria que guardan las fotos del pasado, en el olor a hogar, a casa y a lo cotidiano, sin duda tocó las fibras más íntimas de todos los asistentes.
Chevignon x Ruven Afanador.-
Como una carta de amor a la estética de los años noventa, aquí la moda y la fotografía encontraron un punto de encuentro memorable.
Bajo la dirección creativa del reconocido fotógrafo colombiano Ruven Afanador, Chevignon reinterpretó el espíritu de los años noventa desde una mirada contemporánea, sofisticada y cinematográfica. El denim, el cuero, las siluetas relajadas y una impecable dirección de arte dieron paso a una propuesta cargada de nostalgia, pero completamente vigente.
Más que un desfile, fue una producción visual donde la fotografía, la iluminación, el movimiento y la actitud tuvieron el mismo protagonismo que las prendas, consolidándose como una de las experiencias más impactantes de Colombiamoda 2026.
Jorge Duque x Arkitect.-
Era una de las colaboraciones más esperadas de esta edición y cumplió con creces las expectativas.
Aquí, el diseño de autor se encontró con el retail, demostrando una vez más que puede dialogar con una moda más cercana sin perder su esencia. La colección presentó una propuesta refinada, de líneas limpias, siluetas contemporáneas y una paleta cromática sobria que evidenció un equilibrio preciso entre sofisticación y funcionalidad.
Cada prenda fue concebida para trascender la pasarela e integrarse a nuestros looks del día a día, confirmando que las alianzas entre diseñadores y grandes marcas continúan siendo una de las estrategias más acertadas para acercar el diseño colombiano a nuevos públicos.
Virgilio Madinah:
Andino Líquido Dentro del formato Non Stop de Inexmoda, Virgilio Madinah presentó Andino Líquido, una colección que partió de la identidad andina para traducir la fuerza de la montaña en movimiento.
Volúmenes exagerados, texturas, capas y siluetas de arquitectura fluida construyeron una propuesta intensa, contemporánea y profundamente latinoamericana. El contraste entre estructura y caída permitió que las prendas oscilaran entre la rigidez y la ligereza, como si la cordillera se derritiera sobre el cuerpo. Hubo una energía casi rockera, contenida por una sofisticación silenciosa que confirmó la madurez de su lenguaje creativo.
Su participación también recordó la importancia de plataformas como Non Stop para visibilizar nuevas voces y permitir que el talento emergente dialogue, en igualdad de condiciones, con los nombres consolidados de la industria.
Mercedes Campuzano:
ANNIE Resort 2027 Presentada en el Museo de Arte Moderno de Medellín, ANNIE fue un estudio sobre la forma, el cuerpo y el movimiento.
Inspirada en el legado creativo de Anni Albers, Mercedes Campuzano exploró la geometría, la textura y el ritmo desde una mirada femenina, sensual y contemporánea. Las siluetas, pensadas para acompañar el cuerpo sin limitarlo, se movieron entre volúmenes definidos, conjuntos de dos piezas y una construcción que privilegió la libertad de movimiento. Cada look reforzó ese diálogo entre arte, diseño y experiencia de vestir.
El MAMM no fue solamente el escenario: su arquitectura se convirtió en parte de la narrativa. ANNIE mostró a una diseñadora que entiende cómo traducir referencias artísticas en prendas deseables, actuales y capaces de vivir más allá de la pasarela. Un nuevo rumbo construido desde múltiples voces
Estas no fueron las únicas propuestas relevantes de la edición, pero sí algunas de las que mejor reflejaron la diversidad del momento que vive la moda colombiana: oficio, memoria, experimentación, colaboración, identidad y vocación comercial.
Colombiamoda 2026 dejó una certeza: el nuevo rumbo de la moda colombiana no depende de una sola estética. Se construye desde múltiples voces capaces de reconocer el pasado, interpretar el presente y proyectar una industria que quiere competir con el mundo sin perder de vista el valor de su origen.

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